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jueves, 14 de junio de 2012

Causas y tratamiento de la hipocondría


Seguramente todos conocemos a alguna persona que se queja continuamente de supuestas enfermedades que casi nunca llegan a confirmarse en los exámenes médicos. Se trata de personas que son hipocondríacas.
Veamos a continuación porque lo son y como se pueden llegar a curar.




El hipocondríaco es basicamente una persona con una preocupación excesiva por la salud, los médicos ya saben que uno de cada diez pacientes lo es. Esta preocupación conlleva a que se experimenten síntomas que no existen objetivamente o a magnificar los ya existentes produciendo angustia y depresión.

¿Como se diagnostica la hipocondría?
Para diagnosticar esta enfermedad la persona debe estar convencida de que padece como máximo de dos enfermedades graves y debe conocer con detalles la sintomatología de una de ellas. Por supuesto, esta persona se someterá a una serie de exámenes y no aparecerá ninguna señal de los problemas que aduce.  Además, lo más común es que la persona presente un miedo intenso a padecer estas enfermedades, se preocupa excesivamente por la calidad de las exploraciones médicas y el malestar subsiste durante más de seis meses provocando un deterioro en el área laboral o en las relaciones interpersonales.

¿A que edad es más común?
Aunque generalmente se asocie hipocondría con vejez, lo cierto es que buena parte de las personas hipocondríacas son hombres que rondan los 30 años y  mujeres cerca de los 40. Estas personas observan su cuerpo y sus reacciones con detenimiento y llegan a su propio diagnóstico entrando en contradicción con su propio médico, lo cual a veces le hace cambiar de médico u hospital, en la búsqueda de una confirmación para sus temores.

Las causas
Las causas de esta enfermedad son muchas y frecuentemente no se puede hacer referencia a una sola sino a varias. Entre las causas más comunes encontramos:

a) Experiencias traumáticas relacionadas con alguna enfermedad o muerte. Ya sea por personas que hayan sufrido alguna enfermedad grave o porque las hayan sufrido de manera particularmente intensa a través de un familiar.


b) Interpretación incorrecta de síntomas. En muchas ocasiones la hipocondría se desata a partir de síntomas que son mal interpretados. Esta persona posee cierta información médica y se asusta ante cualquier tipo de señal.


c) Ser sugestionable y estar al tanto de información sobre enfermedades. Vale aclarar que es importante estar informados sobre los síntomas iniciales de las patologías ya que así podremos diagnosticarlas a tiempo pero las personas particularmente sugestionables pueden desarrollar una actitud hipervigilante que conduce a la hipocondría.


Cabe aclarar que también existen otras personas que utilizan las enfermedades para atraer la atención de los demás.


El tratamiento
En algunas personas es muy difícil tratar la hipocondría ya que no desean reconocer que la causa de su mal es de origen psíquico. Por tanto, se niegan a someterse a un tratamiento psicológico.

En esencia, el tratamiento se basa en la combinación de los fármacos antidepresivos con la psicoterapia cognitivo conductual. De hecho, es muy común que psiquiatra y psicólogo trabajen juntos para afrontar este tipo de casos. Los medicamentos reducen el desánimo pero por si solos, no son suficientes para eliminar las ideas de enfermedad pero a la misma vez, sin ellos, es difícil poder realizar un tratamiento psicológico.

La psicoterapia en sí se dirige a paliar la angustia y el miedo que sienten estas personas enseñándoles cómo enfrentar su problema. Un punto vital radica en aprender a diferenciar los síntomas reales de los ficticios. Se suelen utilizar técnicas como la desensibilización, el control del pensamiento y la relajación.