El consumo de té produce cambios epigenéticos en las mujeres


Un estudio realizado en la Universidad de Uppsala (Suecia) muestra que el consumo regular de té conduce a cambios epigenéticos en los genes, dichos cambios se producen especialmente en las mujeres.


beber té

Los cambios epigenéticos son transformaciones químicas que modifican nuestros genes. En este estudio, los investigadores muestran que el consumo de té conduce a las mujeres a cambios epigenéticos en genes que interactúan con el cáncer y el metabolismo de los estrógenos.

Es bien sabido que los factores ambientales y de estilo de vida, como la alimentación, el tabaquismo y la exposición a sustancias químicas, pueden conducir a cambios epigenéticos.
En el presente análisis, investigadores de la Universidad de Uppsala, en colaboración con otros grupos de investigación europeos, analizaron si el consumo de café y té podría conducir a dichos cambios. 

Estudios anteriores habían sugerido que tanto el café como el té desempeñan un papel importante en la modulación del riesgo de enfermedades en los seres humanos mediante la supresión de la progresión tumoral, la disminución de la inflamación y la influencia del metabolismo de los estrógenos. Estos mecanismos pueden estar mediados por cambios en la metilación del ADN.


La metilación del ADN es un proceso por el cual se añaden grupos metilo al ADN. La metilación modifica la función del ADN y generalmente actúa para reprimir la transcripción génica. Dicho proceso es esencial para un normal desarrollo y se asocia con una serie de procesos fundamentales, incluyendo la represión de elementos repetitivos, el envejecimiento y la carcinogénesis.  La metilación es el principal mecanismo epigenético.


Resultados del estudio

Los resultados muestran que hay cambios epigenéticos en las mujeres que consumen té, pero no en los hombres. Curiosamente, muchos de estos cambios se encontraron en los genes implicados en el cáncer y en el metabolismo de los estrógenos

"Los estudios previos han demostrado que el consumo de té reduce los niveles de estrógenos, lo que pone de relieve una diferencia potencial entre la respuesta biológica al té entre hombres y mujeres. En general, las mujeres también beben mayores cantidades de té en comparación con los hombres, lo que aumenta nuestro poder para encontrar asociación en las mujeres" palabras de Weronica Ek, investigadora del Departamento de Inmunología y Genética de la Universidad de Upsala, quien dirigió el estudio. 
Asimismo, la investigación no encontró ningún cambio epigenético en las personas que bebían café.

Los resultados de este análisis ponen de relieve el papel de los componentes farmacológicamente activos en el té que participan en la moderación de la progresión de tumores y en el metabolismo de los estrógenos, lo que puede reflejar que los efectos en la salud relacionados con el consumo de té puede ser debido a cambios en la expresión de los genes. 

Hace ya tiempo que se había demostrado que las catequinas del té conducen a cambios epigenéticos in vitro en células cancerígenas cultivadas, potenciando de esta forma el argumento de que algunos de los efectos del té sobre la salud pueden estar mediados por la epigenética.


Referencia
https://www.uu.se/en/media/news/article/?id=8870&area=2,4,10,16&typ=artikel&lang=en



El consumo de alcohol durante el embarazo altera el desarrollo de la cara del bebé

Beber incluso pequeñas cantidades de alcohol durante el embarazo parece tener efectos sutiles sobre cómo se desarrolla la cara del bebé, incluyendo principalmente la forma de sus ojos, nariz, labios y frente. 


ecografía


Un estudio publicado recientemente en la revista “Jama Pediatrics” asegura que existe una asociación entre los diferentes niveles de exposición prenatal al alcohol y la forma craneofacial del bebé al año de vida. 

La exposición prenatal al alcohol es una causa prevenible de problemas de salud y desarrollo en los niños. Por ejemplo, el trastorno del espectro alcohólico fetal, que se caracteriza por dificultades de aprendizaje, problemas de habla, dificultades motoras y problemas de comportamiento. Dicho trastorno afecta de 3% al 5 % de los niños en edad escolar, con muchos casos no diagnosticados. También existe el síndrome de alcoholismo fetal (SAF), que se diagnostica cuando el deterioro cognitivo ocurre junto con anomalías de crecimiento y un fenotipo facial característico. 

Pero la mayoría de los estudios de mediciones faciales realizados hasta ahora utilizaban información limitada y son propensos a errores de medición. En estos nuevos estudios se utilizaron técnicas morfométricas para analizar fotografías tridimensionales (3D) utilizando modelos de superficie de la cara y la cabeza.
Esta técnica permite el análisis de toda la superficie facial y no requiere de evaluación subjetiva. 


El estudio

La investigación se llevó a cabo mediante un análisis sensible del fenotipo craneofacial a 415 niños. Entre el total de los niños se encontraron diversos casos de asociación entre la exposición prenatal al alcohol y la forma craneofacial en casi todos los niveles de exposición (exposición baja, moderada o alta, en el primer trimestre, segundo y tercero de embarazo). 


El objetivo primordial era examinar la asociación entre las dosis, la frecuencia y el momento de la exposición prenatal al alcohol y el fenotipo craneofacial en niños de aproximadamente 12 meses de edad.


El estudio se realizó entre el 1 de enero de 2011 y el 30 de diciembre de 2014, con madres reclutadas durante el primer trimestre de embarazo en clínicas públicas de maternidad en la ciudad de Melbourne (Australia). 

Los resultados indicaron que se observó una asociación consistente entre la forma craneofacial y la exposición prenatal al alcohol en casi cualquier nivel. Las regiones faciales más alteradas se concentraron en la parte media de la cara, nariz, labios, ojos y en la frente.
Las diferencias más pronunciadas fueron tres:

a) Entre el grupo sin exposición al alcohol y los grupos de baja exposición en el primer trimestre (alteraciones en la frente).
b) Entre los grupos de exposición moderada en el primer trimestre y los grupos de exposición alta en el primer trimestre (cambios en el mentón y labios).
c) Entre los grupos de exposición moderada a lo largo de todo el embarazo y los grupos de exposición alta a lo largo de todo el embarazo (alteraciones en ojos, nariz, parte media de la barbilla y región parietal).


Conclusiones

Los resultados de este estudio sugieren que, incluso en niveles bajos, de consumo de alcohol puede influir en el desarrollo craneofacial del feto, además de confirmar que el primer trimestre es un período crítico. 
Aunque la importancia clínica de estos hallazgos aún no se ha determinado, dichos resultados apoyan la conclusión de que, para las mujeres que están, o incluso aquellas que estén buscando quedar embarazadas, evitar el alcohol es la opción más segura.


Referencia:
http://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/fullarticle/2630627