Testosterona: lo que hay que saber


¿Qué funciones cumple la testosterona? ¿Qué efectos tiene sobre el organismo? Veamos algunos datos importantes que hay que saber sobre esta hormona.


Testosterona


¿Qué es la testosterona?

La testosterona es una hormona esteroide androgénica. El término andrógeno o androgénica se refiere a cualquier compuesto, natural o sintético, que se une a los receptores que promueven o controlan el desarrollo y mantenimiento de las características masculinas. Esteroide se refiere a una amplia clase de compuestos con una estructura muy específica (compuesto de 4 anillos de 6 carbonos) de los que la testosterona es sólo un ejemplo. El término hormona se refiere a cualquier molécula creada por el organismo que ejerce su influencia en distintos órganos del cuerpo.


¿Cómo y dónde se sintetiza la testosterona?

La síntesis de testosterona se deriva a partir del colesterol, al igual que todas las hormonas esteroides. Por esta razón, probablemente haya escuchado a algunas personas que abogan por consumir ciertas grasas en su dieta, para promover la síntesis de esta hormona. Por ejemplo, una disminución de la grasa saturada en la dieta se asocia con una merma de testosterona.

En los hombres, la testosterona es sintetizada principalmente en los testículos. En concreto, en unas células llamadas células de Leydig. Las mujeres producen testosterona también, pero en cantidades mucho más bajas, y esto ocurre principalmente en los ovarios. Ambos sexos también producen pequeñas cantidades de testosterona en las glándulas suprarrenales (que se encuentran encima de los riñones) y en la piel.

La testosterona se transporta alrededor del cuerpo gracias a la globulina fijadora de hormonas sexuales (que también es responsable de llevar otras hormonas andrógenas y estrógenas).


¿Cómo se regula la síntesis de testosterona?

El hipotálamo (una glándula en el cerebro) detecta niveles bajos de testosterona y libera una hormona llamada hormona liberadora de gonadotropina (GnRH).
La GnRH actúa sobre otra glándula en el cerebro llamada la glándula pituitaria, que libera dos hormonas: la hormona luteinizante (LH) y la hormona folículo estimulante (FSH).
Estas dos hormonas viajan a las células de Leydig en los testículos y le dicen que produzca más testosterona.
Este proceso puede causar algunos problemas, porque si los niveles de testosterona del cuerpo no funcionan correctamente, todas esas hormonas subirán en un intento por estimular una mayor producción de testosterona. En cambio, si el nivel de testosterona aumenta, todas esas hormonas disminuirán debido a que son detectoras de testosterona elevada.

El punto importante aquí es que un suplemento de testosterona durante un período prolongado de tiempo, puede suprimir estas hormonas reguladoras hasta el punto en que no puedan ser liberadas en niveles adecuados y potencialmente obstaculizar la capacidad del cuerpo para sintetizar testosterona de forma natural.


¿Qué efectos tiene la testosterona en el cuerpo?

La testosterona actúa sobre dos tipos de funciones corporales: la actividad anabólica y la actividad androgenética.

Anabólica:
  • Desarrollo de la masa muscular
  • Actuar sobre la composición corporal
  • Disminuir la grasa corporal
  • Aumentar la producción de glóbulos rojos (a través de los riñones)

Androgenética:
  • Ayuda en la función eréctil
  • Incrementa la libido y el deseo sexual
  • Mantiene el normal desarrollo de espermatozoides


También cumple una función neurológica ya que ayuda a reducir el riesgo de depresión, mejora el humor e incrementa la función cognitiva. Además se cree que ayuda a mantener a raya a enfermedades neurodegenerativas, como la demencia.


Nota:
En el tejido adiposo, la testosterona se convierte en estradiol, que es la principal hormona sexual femenina. Los hombres requieren un poco estradiol para algunas funciones, sin embargo, los obesos pueden aumentar significativamente sus niveles de estradiol, lo que puede causar el desarrollo de características femeninas y también suprimir la síntesis de testosterona.


¿Cuándo tiende a declinar la testosterona?

En las mujeres ocurre la menopausia, que es el cese del ciclo ovárico y, por tanto, la pérdida de la fertilidad. Normalmente esto sucede poco después de los 50 años y ocurre con cierta brusquedad (en unos pocos meses). No hay tal evento que se produzca en los hombres.
En el caso masculino, el pico de testosterona en sangre ocurre después de los 20 años y disminuye alrededor del 1% por año a medida que se envejece. En hombres sanos no hay un punto específico en el cual los niveles de testosterona disminuyan repentinamente. Esta disminución lenta y constante de testosterona se la conoce como andropausia.


Signos de deficiencia de testosterona

Puede pasar que un hombre tenga bajos niveles de testosterona, en ese caso se debería consultar a un médico, los síntomas incluyen:

  • Disminución de la función cognitiva
  • Bajos deseos sexuales (libido y función eréctil)
  • Pérdida de fuerza y masa muscular
  • Merma en la sensación de bienestar
  • Mareos


Nota:
La testosterona se puede convertir en dihidrotestosterona (DHT), que promueve el crecimiento de la próstata. Es por ello que la próstata tiende a hacerse más grande con la edad.


Efectos secundarios de la suplementación con esteroides exógenos

Bajo ninguna circunstancia se debe ingerir o inyectar esteroides sin la supervisión de un médico. Las consecuencias a largo plazo pueden ser muy severas e incluyen:

  • Disfunción hepática
  • Enfermedad arterial coronaria (aumento del riesgo de ataque al corazón)
  • Disminución del número de espermatozoides
  • Disminución de la producción de hormonas que promueven la testosterona (GnRH, LH, FSH)
  • Disminución de la producción de testosterona natural
  • Demasiados glóbulos rojos (policitemia)
  • Alteración del perfil lipídico (aumento de LDL y disminución del colesterol HDL)
  • Apnea del sueño
  • Agrandamiento de la próstata
  • Cambios en el comportamiento incluyendo irritabilidad, agresividad y nerviosismo


El estreñimiento eleva el riesgo de enfermedades renales


Una investigación reciente ha encontrado un vínculo entre el estreñimiento y un mayor riesgo de insuficiencia renal y enfermedad renal crónica. 



problemas renales


Todo el mundo ha llegado a experimentar estreñimiento alguna vez, este padecimiento se ha relacionado con algunos problemas de salud. Sus efectos a corto plazo incluyen hinchazón y dolor abdominal y la presencia de pequeñas cantidades de sangre o una mucosidad blanquecina en las heces. Aunque el estreñimiento ocasional es común, algunas personas lo experimentan de forma crónica, en este caso, los efectos son más nocivos. Estudios anteriores habían vinculado al estreñimiento crónico con enfermedades cardiovasculares, hemorroides y úlceras anales.


La asociación entre el estreñimiento y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares se cree que es debido a alteraciones en la flora intestinal. Es decir, el estreñimiento estaría evidenciando una microbiota intestinal alterada. Dicha alteración produciría cambios en el metabolismo que perjudican el sistema cardiovascular.


Ahora, un nuevo estudio sugiere una relación entre el estreñimiento crónico y enfermedades renales. En esta nueva investigación, se ha encontrado que las personas mayores que no experimentaron estreñimiento crónico a lo largo de su vida, tenían un menor riesgo de desarrollar problemas renales, en comparación con individuos que sí habían sufrido de estreñimiento. Concretamente los resultados sugieren un aumento del 13% de probabilidades de desarrollar enfermedad renal crónica, y un 9% para el caso de insuficiencia renal. Además, el estreñimiento severo se relacionó con un mayor riesgo de padecer ambas enfermedades.

Estos hallazgos, publicados en la revista de la Sociedad Americana de Nefrología, apuntan a que un diagnóstico y manejo del estreñimiento a tiempo puede ayudar en la prevención de estas enfermedades renales.
De acuerdo con Csaba Kovesdy, investigador de la Universidad de Tennessee y uno de los autores del estudio, el estreñimiento parece tener un papel causal cuando se trata de enfermedades renales. En consecuencia, un buen tratamiento para los síntomas de estreñimiento, incluyendo un cambio en el estilo de vida y hábitos dietéticos más saludables, podría prevenir un problema de salud renal más grave en el futuro.


Cómo prevenir y tratar el estreñimiento

El estreñimiento puede ocurrir por varios factores, por ejemplo, debido a cambios en la dieta o en actividades personales, por el consumo de productos lácteos en forma abundante, debido a condiciones neurológicas como la enfermedad de Parkinson o por la ingesta de medicamentos que contienen calcio o aluminio.
No obtener suficiente agua y fibra de la dieta es una causa común de estreñimiento. Beber más agua durante el día es recomendable, a menos que, por alguna razón, el médico aconseje limitar los líquidos.
La fibra promueve el movimiento de materia a través del sistema digestivo y aumenta de volumen de las heces. Para obtener suficiente fibra se deben comer más frutas y verduras, esto puede beneficiar a aquellos que sufren de heces irregulares y estreñimiento.
Las manzanas, zanahorias, arroz integral, espinacas, patatas, brócoli y frijoles son excelentes fuentes de fibra. Comer ciruelas y cereales de salvado también se recomienda para aquellos que sufren de estreñimiento.
Un estudio de 2014 también sugirió que los probióticos pueden ayudar a aliviar el estreñimiento.


Referencia:
https://www.sciencedaily.com/releases/2016/11/161110213050.htm