El azúcar aumenta el cansancio y disminuye el estado de alerta una hora después de su consumo


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El efecto del consumo de azúcar en el estado de ánimo es muy discutido, ya que los investigadores informan tanto sobre mejoras y también disminuciones de este después de la ingestión de carbohidratos.
Como el consumo global de productos azucarados ha aumentado considerablemente en los últimos años, es de gran importancia examinar una asociación entre éstos y el estado de ánimo. Para ello, se realizó una revisiónsistemática y un metanálisis para evaluar esta relación. Se examinaron el curso temporal de las interacciones azúcar – estado de alerta y se consideró el papel de las variables moderadoras que podrían afectar la relación azúcar - fatiga.

Utilizando datos recopilados de 31 estudios (1259 participantes), los investigadores descubrieron que el consumo de azúcar no tiene un efecto beneficioso sobre el estado de ánimo. En cambio, aumenta el cansancio y disminuye el estado de alerta dentro de una hora después de su consumo.



¿Puede el azúcar realmente ponernos de mejor humor?

El Dr. Konstantinos Mantantzis de la Universidad Humboldt de Berlín y la Dra. Sandra Sünram-Lea de la Universidad de Lancaster, investigaron el efecto del azúcar en varios aspectos del estado de ánimo, incluyendo ira, estado de alerta, depresión y fatiga.
También consideraron algunos factores, por ejemplo, como la cantidad y el tipo de azúcar consumido pueden afectar el estado de ánimo y si participar en actividades físicas y mentales exigentes genera alguna diferencia.

Los investigadores encontraron que:
El consumo de azúcar no tiene efecto alguno en el estado de ánimo, independientemente de la cantidad de azúcar que se consume o si las personas se involucran en actividades exigentes después de consumirla.
Las personas que consumían azúcar se sentían más cansadas y menos alertas que las que no lo hacían.

 “La idea de que el azúcar puede mejorar el estado de ánimo ha sido ampliamente influyente en la cultura popular, tanto que las personas de todo el mundo consumen bebidas azucaradas para estar más alertas o combatir la fatiga”, dijo el Dr. Konstantinos Mantantzis.
"Nuestros hallazgos indican claramente que tales afirmaciones no están fundamentadas; en todo caso, el azúcar probablemente lo hará sentir peor".

La Dra. Sandra Sünram-Lea agregó: "El aumento de la obesidad, la diabetes y el síndrome metabólico en los últimos años pone de relieve la necesidad de estrategias dietéticas basadas en la evidencia para promover un estilo de vida saludable durante toda la vida. Nuestros hallazgos indican que las bebidas azucaradas o los bocadillos no proporcionan de ninguna manera una recarga de combustible rápida para que nos sintamos más alertas".


Referencia:
https://warwick.ac.uk/newsandevents/pressreleases/no_such_thing


El consumo de probióticos evita infecciones en el sistema respiratorio


Un estudio reciente realizado en Canadá sugiere el uso de probióticos para prevenir infecciones del tracto respiratorio.


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Existe una creciente evidencia de que los probióticos pueden reducir el riesgo y la duración de las infecciones del tracto respiratorio, así como reducir el uso de antibióticos y las ausencias en el trabajo. Replicando un modelo de investigación utilizado en Francia, los investigadores examinaron los posibles impactos clínicos y económicos en Canadá.

El estudio incluyó a investigadores del Instituto de Investigación en Salud de Ontario y la Laval University de Quebec. El estudio incorporó dos escenarios separados de dos metanálisis.
Un metanálisis combina datos de múltiples estudios utilizando un enfoque estadístico.

Los resultados de la investigación mostraron que el uso regular de probióticos eliminaba hasta 2.3 millones de días por año de infecciones del tracto respiratorio, lo que resultaría entre 330 mil a medio millón de días de enfermedad menos para los canadienses y unas 70 mil recetas de antibióticos menos.


Esto se traduciría en millones en ahorros para el sistema de salud. Al contabilizar las pérdidas de productividad debido a una enfermedad relacionada a infecciones en el aparato respiratorio, se podrían ahorrar casi 100 millones de dólares canadienses al año.


Las infecciones del tracto respiratorio son altamente contagiosas: del pecho, la garganta o las vías respiratorias, incluida la influenza. Alrededor del 5 al 20% de la población canadiense experimenta al menos una infección del tracto respiratorio por año, y el 3% de todos los costos de atención médica provienen de estas enfermedades.

"Si pudiéramos reducir la carga de infecciones del tracto respiratorio, beneficiaría tanto a los pacientes como a los contribuyentes canadienses", dijo Gregor Reid, Director del Centro Canadiense para la Investigación de Microbiomas Humanos en Lawson y profesor en la Escuela Schulich de Medicina.

Los que más se benefician son los niños menores de 10 años, las personas que viven en un entorno comunitario (incluido el trabajo de oficina en espacios abiertos) y las personas no vacunadas contra la influenza.

Si bien las infecciones del tracto respiratorio suelen ser virales, a una cuarta parte de los pacientes también se les prescriben antibióticos (que ofrecen beneficios solo contra las infecciones bacterianas). "Los antibióticos pueden tener efectos secundarios graves, como destruir muchas bacterias benéficas en el cuerpo humano", dijo Reid.
Por esta razón, el uso de probióticos es una defensa importante contra las infecciones del tracto respiratorio.


Los probióticos son "microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud". Algunos alimentos que los contienen son: yogurt, aceitunas en vinagre, queso crudo, kéfir de leche, kéfir de agua, col fermentada, miso y té de kombucha.


"Las personas están consumiendo cada vez más probióticos como parte de su dieta diaria o suplementos dietéticos por sus beneficios comprobados para la salud", explicó Reid. "El hecho de que los probióticos también se pueden usar para prevenir infecciones del tracto respiratorio los hace aún más importantes".


Referencia:
https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0166232