Los padres mayores transmiten más mutaciones genéticas a sus hijos que las madres mayores. Dichos hijos tienen más probabilidades de sufrir enfermedades como autismo o esquizofrenia.
Utilizando análisis de ADN un estudio ha revelado que la edad del hombre influye en la salud de sus espermatozoides, además, factores como el tabaquismo pueden agravar la situación.
Si bien se sabe desde hace mucho tiempo que la edad de la
mujer puede afectar la salud de su descendencia, solo recientemente hemos
comenzado a comprender cómo la edad del padre puede tener efectos similares.
Ahora se sabe que los padres mayores transmiten más mutaciones genéticas a sus
hijos que las madres mayores. Estos hijos tienen más probabilidades de padecer
algunos tipos de enfermedades, sobre todo neurológicas.
La esperanza es que potencialmente podamos detectar personas
y decir “'su esperma es realmente viejo” e identificar los riesgos para la
descendencia, dice Tim Jenkins en la Universidad de Utah, uno de los autores del
estudio.
La creciente evidencia sugiere que los papás mayores podrían
transmitir riesgos para la salud a través de alteraciones epigenéticas en el
ADN de sus espermatozoides. Estas alteraciones modifican la forma en que actúan
los genes. Además, factores del estilo de vida como la dieta y el tabaquismo
son conocidos por producir cambios epigenéticos que pueden afectar a la próxima
generación.
El envejecimiento también es un factor. Jenkins y sus
colegas han estudiado el esperma de 350 hombres, buscando estos cambios
genéticos. Hasta ahora, el equipo ha encontrado cambios en 147 puntos en el
genoma que parecen estar relacionados con la edad del hombre.
Usando esta información, el equipo ha creado una
“calculadora” que evalúa el estado del ADN del esperma de un hombre en estos
147 puntos. Dicho análisis puede predecir la edad de un hombre con
aproximadamente un 95% de precisión e identificar si su esperma ha envejecido
prematuramente.
Jenkins y sus colegas han descubierto que los fumadores
tienen el esperma mucho más deteriorado. “Para un hombre de 40 años que fuma,
nuestra calculadora generalmente da que tiene 44 o más años”.
"El énfasis en fumar siempre ha estado del lado de la
madre", dice Jenkins. "Pero cada vez es más evidente que las
exposiciones en hombres pueden alterar la salud del hijo". No se trata
solo de cómo nadan los espermatozoides o qué aspecto tienen, existen cambios a
nivel molecular que pueden afectar a la descendencia.
Debido a que los espermatozoides se producen a lo largo de
la vida del hombre, existe la posibilidad de que aquellos individuos con
esperma deteriorado puedan revertir parte del daño. Por ejemplo, si un hombre
de 30 años tiene una calidad de esperma de uno de 40, habría que ver que
factores están generando esto. Si se pudieran cambiar dichos factores, sería
posible mejorar la calidad del esperma y aminorar el riesgo.
Referencia:
http://www.dailymail.co.uk/health/article-4993996/Sperm-age-calculator-shows-man-conceive.html