¿De qué manera afectan los anticonceptivos la salud de los futuros hijos?

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Al elegir a un compañero para tener hijos, lo natural es que la mujer desee a quien pueda transmitir cualidades genéticas benéficas a su futura descendencia. Dado que los mejores genes aumentan la supervivencia y las posibilidades de reproducción de dicha descendencia, los mecanismos que detectan la "calidad genética" evolucionaron para llevar a las personas a ser sexualmente atraídas por individuos con los genes apropiados.

Uno de esos indicios para la elección del compañero es el olor, que indica la compatibilidad entre los sistemas inmunitarios de las potenciales parejas. Específicamente, el olor revela la superposición entre los sistemas inmunes de las dos personas, de modo que las señales más atractivas se solapen menos entre los sistemas inmunes de la pareja. Es decir, cuanto mayor sea la disimilitud entre los sistemas inmunológicos de ambos individuos, más posibilidades de engendrar un niño sano.

Los futuros hijos se beneficiarían más de tener padres con sistemas inmunitarios disímiles, lo que resulta en un sistema inmune mejorado. En consecuencia, las mujeres han evolucionado para ser sexualmente atraídas por hombres con un sistema inmune diferente, principalmente durante las fases del ciclo de alta fertilidad.
Usando el "paradigma de las camisetas sudorosas", en el que participantes femeninas olfatearon camisetas recientemente usadas por hombres, los estudios han demostrado que las mujeres tienden a preferir el olor de hombres con un sistema inmunitario diferente como potenciales parejas.
Desafortunadamente, el uso de la píldora anticonceptiva interfiere con esta selección y cambia la preferencia natural para elegir parejas con el sistema inmunitario disímil.


Las mujeres experimentan cambios de preferencia masculina a lo largo de su ciclo menstrual, lo que les ayuda a obtener recursos relevantes para su estado actual de fecundidad, ya sea fértil o infértil.


Durante la fase fértil del ciclo menstrual, las mujeres buscan beneficios genéticos para su descendencia y, por lo tanto, son más atraídas por hombres cuyas características indican tales beneficios (por ejemplo, caras, cuerpos y voz más masculinas). Por el contrario, durante la fase estéril del ciclo, las mujeres buscan señales de alta inversión en la paternidad y la pareja, que suelen asociarse menos con las características masculinas.

Las mujeres tienden a preferir un sistema inmune similar durante la fase estéril por razones de afinidad: los olores similares (genéticamente hablando) pueden hacerlas sentir más seguras durante el embarazo.

Debido a que las píldoras anticonceptivas introducen hormonas que previenen la ovulación y conducen a la pérdida temporal de la fertilidad, la preferencia natural de las mujeres se fija en la similitud, como lo hace en las fases infértiles naturales del ciclo.


En particular, las mujeres que normalmente no usan anticonceptivos tienden a calificar a los hombres con sistemas inmunitarios disímiles como más atractivos físicamente, mientras que las mujeres que usan píldoras anticonceptivas tienden a calificar a hombres con un sistema inmunológico similar, como físicamente más atractivos.


Este cambio implica preferir desajustadamente a las potenciales parejas. Esto puede afectar negativamente la adaptabilidad del sistema inmunológico de sus hijos.


Un estudio

En una investigación reciente se examinó si los niños nacidos de parejas que se unieron durante el uso regular de píldoras anticonceptivas mostrarían más síntomas asociados con un sistema inmunológico más débil (por ejemplo, más propensos a las infecciones o que necesitaban más atención médica) en comparación con los niños cuyos padres se unieron cuando la madre no estaba utilizando pastillas anticonceptivas.

192 mujeres de 22 a 48 años participaron en el estudio. Todas las participantes eran madres biológicas de un niño de 1 a 8 años. Este rango de edad fue seleccionado porque los niños, en sus primeros años, son usuarios frecuentes de servicios de salud. 
61 mujeres informaron que conocieron al padre de sus hijos durante el uso de la píldora anticonceptiva, mientras que 119 mujeres informaron que no usaban pastillas anticonceptivas cuando conocieron al padre de sus hijos. 
Mediante la recopilación de las historias clínicas los investigadores averiguaron datos sobre la salud de los niños, incluyendo la tendencia a enfermarse, su salud general, salud relativa general (comparación con otros niños de su edad), la velocidad relativa de recuperación del niño enfermo, el número de visitas a un instituto médico para recibir tratamiento y el número de hospitalizaciones.

Los resultados revelaron que los niños con madres que estaban consumiendo la píldora son más propensos a infecciones, requieren más atención médica, sufren de una mayor frecuencia de enfermedades comunes y son percibidos como generalmente menos saludables que los niños cuyos padres se unieron en circunstancias de no consumo de la píldora. Estos hallazgos indican que un factor clave para asegurar el futuro de los niños puede deberse a una elección hecha años antes de que ellos nacieran: la decisión de su madre de usar la píldora anticonceptiva.

Las implicaciones de estos datos son profundas, ya que el uso de píldoras anticonceptivas es generalizado y sigue creciendo.  El 62% de todas las mujeres del mundo desarrollado en edad reproductiva usan actualmente un método anticonceptivo. Las consecuencias de estos números son sombrías: el sistema inmunológico de los niños de la generación actual podría ser más frágil que el de nuestros antepasados, dejando a las generaciones recientes y futuras más susceptibles a patógenos y, por tanto, más dependientes de la atención médica.



Referencia:
https://link.springer.com/article/10.1007/s40806-016-0074-4


El antidepresivo que se encuentra en nuestro cerebro


antidepresivo cerebro


Mientras que comúnmente se cree que la depresión clínica y otros trastornos de la salud mental son causados ​​por un "desequilibrio químico", hace ya tiempo que sabemos que esto no es cierto.
Ahora hay mucha evidencia de que los problemas de salud mental son causados ​​por una combinación de estresores como un trauma, infecciones, lesión cerebral o la falta de sueño, además del riesgo genético.
En el caso de la depresión o la ansiedad, varios factores estresantes pueden conducir a una sobre-activación crónica del sistema nervioso simpático (sistema de lucha o huida) y, finalmente, a la resistencia al cortisol, a la inflamación cerebral y a una disminución de la capacidad de las células en ciertas áreas del cerebro a trabajar eficientemente. Y como corolario, una capacidad disminuida de dichas células para recuperarse de su trabajo diario.


No es la falta de serotonina o "desequilibrio químico" lo que causa el problema, sino que se debe a una híper-activación del sistema nervioso simpático y la incapacidad para desactivarlo.


Cualquier cosa, entonces, que trabaje para ayudar en una depresión, no debe enfocarse en equilibrar las sustancias químicas per se, sino que debe trabajar en la sobre-activación del sistema nervioso, promoviendo la recuperación del mismo y mejorando la capacidad antioxidante del cerebro, para de esa forma subsanar su capacidad de reparación.

Uno de los grandes actores en esta recuperación y reparación se encuentra en el cerebro, es el factor neurotrófico derivado del cerebro o BDNF. Los niveles de BDNF son más bajos en ciertas regiones del cerebro durante un episodio de depresión, y se cree que ciertos antidepresivos y sales, como el litio, lo elevan.
El BDNF no sólo ayuda en la recuperación de la depresión, sino que también incide en tareas regulares como el aprendizaje y la memoria. Además, también participa en la reparación en casos de lesiones cerebrales.


El Factor neurotrófico derivado del cerebro BDNF (en inglés, brain-derived neurotrophic factor) es una proteína que está codificada por el gen BDNF. Actúa como agente de crecimiento de la familia de las neurotrofinas, asociadas al crecimiento del sistema nervioso. Estas neurotrofinas se encuentran en el cerebro y el tejido periférico.


Ahora sabemos que muchas personas tienen variaciones en el gen que codifica el BDNF. Específicamente, una parte del gen puede codificar el aminoácido metionina reemplazando una valina (aminoácido codificado por el ADN).
Esto abarca, aproximadamente, a una de cada tres personas, es decir, más del 30% de la población mundial. Aunque estos hallazgos son bastante recientes, sabemos que estas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar depresión y una mayor respuesta al estrés.


Cómo pueden ayudarnos estos conocimientos

Por ejemplo, un estudio demostró que el ejercicio físico es particularmente útil para la memoria en portadores de alelos de metionina en el gen BDNF. Las dosis bajas de litio (menores que las dosis estándar) se cree que eleva los niveles de BDNF. Incluso algunos estudios han demostrado que una dieta sana puede afectar positivamente al BDNF, aunque esto último se ha estudiado en ratones, pero no en humanos.

Sabemos que el BDNF ayuda a las neuronas a recuperarse así como los fertilizantes ayudan a las plantas a crecer. Los investigadores y los clínicos pueden trabajar juntos para ver qué medicamentos, como el litio o los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), pueden ser útiles para los perfiles genéticos de personas que no responden a intervenciones menos invasivas.
Por primera vez, los psiquiatras están a punto de ser capaces de decirles a sus pacientes... “aquí es donde está el problema en tu cerebro, y esto es lo que podemos hacer para solucionarlo”.


Referencia:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23907543
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22500970


Un nuevo tratamiento para la depresión posparto

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que puede ser desencadenado debido a fluctuaciones hormonales propias del embarazo. 


depresión posparto


Entre el 10 y el 20% de las mujeres experimentan síntomas depresivos significativos después del nacimiento del bebé. De estos casos, entre el 5 y el 10% padecen síntomas depresivos graves, lo que significa que alrededor del 1% de las mujeres desarrollan una depresión severa después del parto.

Esto ocurre porque muchos cambios hormonales suceden durante el embarazo. La alopregnanolona es un esteroide derivado de la progesterona (y por lo tanto del colesterol). Los niveles de progesterona y alopregnanolona cambian sustancialmente durante el embarazo, aumentando hasta 30 veces, y luego regresando rápidamente a niveles normales en el momento del parto. La alopregnanolona también es sintetizada por las células del cerebro, incluyendo las neuronas que desencadenan el estrés, y tiene efectos directos sobre los receptores GABA.


GABA es el neurotransmisor inhibitorio más común en el cerebro. Desempeña el papel principal en la reducción de la excitabilidad neuronal del sistema nervioso. La alopregnanolona aumenta los efectos de GABA.


Debido a que afecta la actividad del cerebro, la alopregnanolona se clasifica como un neuroesteroide, que es un subconjunto de la clase más amplia de esteroides neuroactivos, que alteran la función cerebral.

Cuando los niveles de alopregnanolona bajan drásticamente después del parto, las células nerviosas que contienen GABA tardan un tiempo en ajustarse a la disminución. Se cree que esta demora podría desencadenar síntomas depresivos en algunas mujeres.


Una esperanza
  
Pero hace unos días, la revista Lancet anunció los resultados de una investigación de un nuevo fármaco aprobado para tratar la depresión posparto, se llama Brexanolona, ​​que además se puede administrar por vía intravenosa. Un suministro llevado a cabo a lo largo de 60 horas de este compuesto permite una disminución más lenta de la alopregnanolona, posibilitando que el cerebro se ajuste más gradualmente al descenso de este esteroide.
  
En la fase I de la investigación resultados fueron muy contundentes. Siete de las diez mujeres tratadas con el fármaco tuvieron una marcada respuesta -remisión completa de los síntomas- en comparación con 1 de cada 10 mujeres que recibieron placebo. Es importante destacar que los beneficios del fármaco eran todavía evidentes 30 días después del comienzo del suministro. El tratamiento también fue bien tolerado.

La fase II del estudio consistió de un seguimiento a cuatro mujeres con depresión posparto severa tratadas con Brexanolona, ​​todos los casos alcanzaron la remisión de los síntomas depresivos.

La fase III del estudio (y última) consiste en el seguimiento de 120 participantes con depresión posparto a la que se les está suministrando el fármaco. Es probable que este ensayo más amplio esté completo para principios de 2018.

Si los resultados del ensayo de fase III de Brexanolona reproducen los resultados del ensayo de fase II, sería emocionante por dos razones. Daría a la ciencia una nueva herramienta para ayudar a las mujeres con depresión severa después del parto. Además, introduciría una nueva clase de compuestos, los esteroides neuroactivos, para la investigación como posibles tratamientos para otros trastornos psiquiátricos.
Suministros de Brexanolona también se están probando en un ensayo de fase III en personas con estado epiléptico súper refractario (SRSE), un trastorno grave de convulsiones continuas que amenazan la vida y son muy difíciles de tratar.
Si el Brexanolona demuestra ser eficaz en condiciones neurológicas graves, como el SRSE y depresión grave, sería un paso hacia el descubrimiento de procedimientos por los cuales la función cerebral podría ser regulada en una amplia gama de enfermedades neuropsiquiátricas.


Referencia
http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(17)31264-3/fulltext


Descubren cómo la estevia regula los niveles de azúcar en la sangre

estevia

¿Qué hace que el sabor de estevia sea tan dulce? Y sobre todo ¿cómo mantiene el nivel de azúcar en sangre bajo control?
Un grupo de investigadores de la Universidad de Leuven (Bélgica) ha descubierto que la estevia estimula una proteína esencial para nuestra percepción del gusto, que asimismo está implicada en la liberación de insulina después que ingerimos alimentos.


La "stevia rebaudiana" es una planta nativa de las regiones subtropicales de América del Sur. El extracto de estevia se ha utilizado durante siglos como aditivo alimentario esa parte del mundo.


En los últimos años, la estevia se ha hecho muy popular en prácticamente todo el mundo como sustituto no calórico del azúcar. Además, este edulcorante natural  era conocido por sus efectos positivos en regular los niveles de azúcar en sangre. Aunque hasta ahora, nadie entendía muy bien como se producía este efecto.
Pero un estudio realizado por Koenraad Philippaert y Rudi Vennekens del Departamento de Medicina Celular y Molecular de la Universidad de Leuven ha revelado el mecanismo subyacente.

"Los experimentos han demostrado que los componentes activos del extracto de estevia, esteviósido y esteviol, estimulan el canal iónico TRPM5", explica el Dr. Philippaert. "Las proteínas conocidas como canales iónicos son una especie de vía microscópica a través de la cual las minúsculas partículas cargadas entran y salen de la célula. Estos canales están detrás de muchos procesos en el cuerpo".

"El TRPM5 es, ante todo, esencial para la percepción del gusto dulce, amargo y de los sabores agradables en la lengua", continúa Philippaert. "La sensación gustativa se hace aún más fuerte por el componente steviol, que estimula a las proteínas TRPM5. Esto explica el sabor extremadamente dulce de la estevia, así como su amargo post-gusto".

Las proteínas TRPM5 también aseguran que el páncreas libere suficiente insulina, por ejemplo después de una comida. Por lo tanto, ayuda a prevenir niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre y el desarrollo de la diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 se desarrolla si el páncreas libera cantidades insuficientes de insulina, a menudo como resultado de un estilo de vida poco saludable.


Los glicósidos de esteviol (los componentes dulces presentes en las hojas de la estevia) mejoran la función de las células beta pancreáticas y además potencian la sensación del gusto dulce mediante la estimulación del canal iónico TRPM5.


"Cuando a los ratones de laboratorio les damos para consumir una dieta rica en grasas durante un largo período de tiempo, eventualmente desarrollan diabetes", explica el profesor Vennekens. “Pero este no es el caso de los ratones que también reciben una dosis diaria de extracto de estevia."

Sin embargo, la estevia no tiene este efecto protector en los ratones sin proteínas TRPM5. Esto indica que la protección contra los niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre y la diabetes se debe a la estimulación de las proteínas TRPM5 mediante componentes de la estevia.

El estudio abre perspectivas para el desarrollo de nuevos tratamientos para controlar o posiblemente prevenir la diabetes. Pero hay que aclarar que esto es una investigación, y que para pensar en nuevos medicamentos todavía queda camino por recorrer.


Referencia:
https://www.nature.com/articles/ncomms14733


La clave de los atracones de comida puede estar en la mielina del cerebro

Muchos trastornos alimenticios son hereditarios, sin embargo, los factores genéticos subyacentes son desconocidos. La ingesta compulsiva es un rasgo altamente heredable, además, esta condición está asociada muchas veces con trastornos en el estado de ánimo y diversas adicciones. 

comida atracón

Esto quiere decir que, la comprensión de su base genética, podría marcar el camino del desarrollo terapéutico para tratar varias enfermedades neuropsiquiátricas.
En este sentido, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Boston, sugiere que han identificado una asociación genética en ratones relacionada con los atracones de comida. El equipo también pudo haber encontrado evidencia de que comer compulsivamente altera la composición de las proteínas en el cerebro.
Los resultados apoyan la hipótesis de que hay un subconjunto de genes que influye tanto en algunas adicciones, como así también en ciertos trastornos alimentarios.

La investigación, publicada en ‘Biological Psychiatry’, utilizó dos cepas de ratones de laboratorio que son genéticamente similares, pero no exactamente idénticas. Se sabe que los ratones de cada cepa se comportan de manera diferente con respecto a las distintas adicciones (alcohol, drogas, psicoestimulantes, etc). 

La reproducción de las cepas entre sí durante dos generaciones y la evidencia de que la descendencia mostró conductas compulsivas asociadas con la comida, permitió a los investigadores detectar una clara relación causal entre la herencia genética y la variación del comportamiento.


Según el profesor Camron D. Bryant, autor principal del estudio, los ratones de la cepa C57BL/6NJ mostraron una rápida y robusta escalada en el consumo de comidas ricas en grasas saturadas, no así los de la otra cepa estudiada, la C57BL/6J.


En un estudio anterior, el profesor Vivek Kumar del ‘Jackson Laboratory’ había encontrado un predictor de la adicción a la cocaína en la misma región cromosómica que la nueva investigación identificó en los casos de alimentación compulsiva. Ambas investigaciones también encontraron que la vinculación estaba relacionada con una mutación en el gen llamado citoplasma FMR1 interactuando con la proteína Cyfip2.


El estudio de Bryant también observó que el comer de forma compulsiva coincidió con una disminución en la transcripción de un conjunto de genes en el estriado, un componente del sistema de recompensas del cerebro. Estos genes son importantes en la mielinización, un proceso químico que forma una vaina alrededor de las fibras nerviosas que acelera el flujo de los impulsos nerviosos.

Estos datos sugieren que la restauración de la mielina podría conducir al retorno de comportamientos alimentarios saludables en personas con trastornos por atracón. Bryant planea ver si puede revertir los comportamientos asociados con la ingesta compulsiva (ansiedad, depresión, impulsividad) mediante la administración de agentes que promueven la remielinización y así restaurar la función neuronal.


Por ejemplo, se sabe que la vitamina D activa la remielinización en pacientes con esclerosis múltiple. En este caso, el receptor de la vitamina D estimula la regeneración del recubrimiento de mielina que envuelve a las neuronas.


Estos resultados nos dicen que estamos en un punto de la genética donde podemos escanear más eficientemente los mapas de genes, tanto de seres humanos como en ratones, donde los tamaños de las muestras se están convirtiendo rápidamente en suficientemente grandes como para detectar asociaciones significativas en los genomas. Los resultados de otros trastornos neuropsiquiátricos como la esquizofrenia, donde se han identificado ya cientos de genes, sugieren que estamos justo en la punta del iceberg.
Felizmente, estos son tiempos emocionantes para la investigación genética de los trastornos y las adicciones.


Referencia:
http://www.biologicalpsychiatryjournal.com/article/S0006-3223(16)32940-7/fulltext



Un consumo elevado de azúcar durante el embarazo aumenta la incidencia de alergia y asma en el hijo

Una mayor ingesta materna de azúcar en el embarazo aumenta el riesgo de alergia y asma en su hijo, independientemente de la ingesta de azúcar en la primera infancia.



Este nuevo estudio tuvo como objetivo investigar la relación entre la ingesta materna de azúcar durante el embarazo y el riesgo de alergia y asma en los niños. Dicho sondeo forma parte del Estudio Longitudinal Avon de Padres y Niños (ALSPAC).


El Estudio Longitudinal Avon de Padres y Niños (ALSPAC) es una investigación basada en cuestionarios y estudios clínicos anuales sobre casi 14 mil niños (y ambos padres) nacidos a partir del año 1991 en el municipio de Avon (Reino Unido).


Ha habido un considerable interés en el papel de la dieta materna durante el embarazo en la etiología del asma infantil y la atopia (predisposición genética a padecer alergias). Los estudios anteriores se han centrado particularmente en los efectos potencialmente beneficiosos de los antioxidantes, siguiendo la hipótesis de que una disminución de la ingesta de antioxidantes en los países occidentales ha llevado a una reducción de las defensas y, por tanto, a un aumento de asma y alergias en las últimas décadas.
Una hipótesis alternativa, que ha recibido menos atención, es que la epidemia de asma y alergia en los países occidentales podría explicarse, en parte, por el aumento de la ingesta de alimentos que pueden ser perjudiciales.

Entre los años 1970 y 2000, hubo un aumento del 25% en el consumo per cápita de todos los azúcares refinados en los países industrializados.
Mientras que a los niños con un alto consumo de bebidas azucaradas se les ha relacionado con el asma y particularmente el asma atópica, la relación entre el consumo materno total de azúcar durante el embarazo y problemas respiratorios en sus hijos no habían sido estudiados.


Una investigación anterior había informado de una correlación entre el consumo perinatal de azúcar y síntomas graves de asma infantil, pero no pudo abordar específicamente la ingesta de azúcar materna en el embarazo. Otro estudio realizado en Dinamarca analizó la relación entre el consumo de refrescos durante el embarazo (pero no la ingesta total de azúcar) y la rinitis alérgica.
  

En cambio, en este nuevo sondeo, se analizaron las asociaciones entre la ingesta materna en el embarazo (estimada mediante un análisis de frecuencia alimentaria) y los diagnósticos de asma, rinitis alérgica, eccemas, reacciones alérgicas, sibilancias, análisis de inmunoglobulina E (IgE) y función pulmonar en niños de entre 7 y 9 años.


La investigación

Los datos sobre la dieta materna durante el embarazo abarcaron la frecuencia semanal de consumo de 43 grupos de alimentos, además se hicieron preguntas más detalladas sobre el consumo diario de otros ocho alimentos básicos. El análisis alimentario se utilizó para evaluar la ingesta total de energía y el consumo diario de nutrientes, para de esta manera estimar la ingesta diaria de azúcar. A partir de estas estimaciones se clasificaron a las mujeres en cuatro categorías.

Entre los niños, al momento de la investigación, el 12,2% tenía diagnóstico de asma, el 10,7% tenía sibilancias, el 8,8% tenía rinitis alérgica, el 16,2% tenía eccema, el 21,5% tenía alergias y el 61,8% no tenía ninguno de estas cinco patologías.

En cuanto a las madres durante el embarazo, aquellas mujeres que estaban en la categoría de menor consumo de azúcar tenían un menor IMC (índice de masa corporal) previo al embarazo, mayor consumo de energía total y, proporcionalmente, ganaron menos peso durante el embarazo que las mujeres con mayor consumo de azúcar. Además, sus hijos tenían más probabilidades de haber pesado menos al nacer y de haber tenido un IMC normal a la edad de 7 años.

Haciendo un cruzamiento de datos entre madres e hijos, se desprende que hubo evidencia positiva entre la ingesta de azúcar durante el embarazo y el asma y la sibilancia, y una evidencia más fuerte con reacciones alérgicas y asma atópico. No hubo asociación con eczema y rinitis alérgica.


Referencia:
http://erj.ersjournals.com/content/50/1/1700073


¿Qué motiva a la gente a tomar decisiones que ponen en riesgo su salud?


Dada la fuerte inclinación hacia la autopreservación que posee el ser humano, puede ser difícil entender por qué tantas personas hacen cosas que ponen en riesgo su salud. Sin embargo, ocurre todo el tiempo, y si bien sucede especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes, este tipo de conductas se manifiestan en prácticamente todas las franjas etáreas. 

fumar


La investigación sobre la auto-percepción y apariencia sugiere que las personas monitorean la impresión que los demás tienen sobre ellas y se esfuerzan por presentar una imagen de sí mismas que motiven evaluaciones positivas. En otras palabras, por mucho que podamos profesar, nos preocupamos por lo que otros piensan de nosotros, lo que nos lleva a querer causar una buena impresión.

Para examinar como los comportamientos de auto-percepción pueden afectar nuestra salud, investigadores de la Universidad Wake Forest (Carolina del Norte, EEUU) realizaron un análisis con 110 estudiantes universitarios. 
En un cuestionario, se les preguntó a los participantes si se habían involucrado en el último año en algún comportamiento de riesgo para su salud con el propósito de impresionar a otros, dichos comportamientos eran 10:

1.) Fumar tabaco
2.) Consumo excesivo de alcohol
3.) Conducción imprudente
4.) Consumo de drogas
5.) Conducción bajo influencia de alcohol o drogas
6.)  Relaciones sexuales con persona desconocida sin protección       
7.) Participar en peleas
8.) Subirse a un coche conducido por una persona alcoholizada o drogada
9.) Realizar acrobacias físicas peligrosas
10.) Levantar pesos excesivos


Para cada comportamiento, los participantes debían indicar cuáles de las siguientes imágenes estaban tratando de representar: relajado, divertido, sociable, valiente (tomador de riesgos), físicamente atractivo o demostrar madurez.


Los resultados

Los resultados mostraron que tres de cada cuatro participantes asumieron haber realizado, al menos, uno de los comportamientos en un intento de causar una impresión deseada en otros. Los comportamientos más comunes eran beber alcohol, conducir peligrosamente y fumar (específicamente entre los hombres, las acrobacias físicas peligrosas y el levantamiento excesivo de peso también eran relativamente comunes).


Los participantes principalmente dijeron que querían principalmente parecer relajados, valientes, divertidos y sociables. A pesar de que hubo solapamientos, el consumo de bebidas alcohólicas se asociaba a menudo con el deseo de parecer divertido y social, mientras que fumar era más a menudo vinculado a querer parecer maduro y relajado.

¿Fueron estos comportamientos riesgosos eficaces en la obtención de las impresiones deseadas? En promedio, los participantes percibieron que sus esfuerzos fueron moderadamente exitosos, aunque no les quedó claro si las otras personas compartirían estas percepciones.

Por supuesto, hay un montón de otras razones por qué la gente se involucra en comportamientos insalubres, incluyendo las adicciones y la reducción del estrés. Sin embargo, en la medida en que las preocupaciones de auto-percepción pueden desempeñar un papel, las campañas para la promoción de la salud pueden ser más eficaces cuando toman en cuenta estas preocupaciones. Por ejemplo, cuando los programas de educación sobre drogas sólo se centran en los riesgos para la salud, pueden inadvertidamente provocar que el comportamiento sea más atractivo para aquellos que quieren parecer valientes y/o rebeldes.

Si bien los comportamientos temerarios pueden ser más comunes en los adolescentes, también pueden ocurrir en los adultos, sólo tienden a adoptar formas diferentes, como no buscar tratamiento para un problema de salud por vergüenza o pereza, o intentar realizar una tarea física peligrosa, como levantar un pesada pieza del mobiliario con el fin de sentirse fuerte y autosuficiente.


Referencia:
http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/08870440108405487


¿Por qué algunos medicamentos provocan pesadillas?


medicamentos


Una manera de entender las pesadillas es considerar las condiciones que las inducen. Por ejemplo, las personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT) suelen reportar pesadillas. Se ha demostrado que el Prazosin (también conocido como Minipress o Vasoflex) reduce de forma fiable el insomnio y las pesadillas en personas que sufren TEPT. Esto ocurre porque este fármaco bloquea un receptor de la noradrenalina.


La noradrenalina es un neurotransmisor con múltiples funciones fisiológicas y homeostáticas. Además de actuar como neurotransmisor también lo hace como hormona.


En realidad, el Prazosín es un medicamento que se utilizó originariamente para mejorar el flujo urinario en hombres con agrandamiento de próstata. Pero un hospital militar en Estados Unidos que atendía veteranos de guerra, descubrió que este medicamento aliviaba las dos patologías, es decir, el flujo urinario deteriorado asociado con una próstata agrandada y las pesadillas.

El rol de la noradrenalina en las pesadillas también es apoyado por el descubrimiento de la yohimbina. La yohimbina es un alcaloide derivado de la corteza de un árbol, es muy efectivo para el tratamiento de la disfunción eréctil, pero se ha descubierto que esta sustancia también aumenta la actividad de la noradrenalina en el cerebro, lo que incrementa el número de pesadillas.


Pesadillas y sueño

Los científicos han dividido el sueño en dos fases generales: el movimiento rápido del ojo (REM) y el movimiento no rápido del ojo (no REM). Estas dos fases se alternan a lo largo de la noche. El sueño no REM predomina durante las primeras horas después de quedarnos dormidos.
La mayoría de las personas, pero ciertamente no todas, sueñan durante el sueño REM. Cualquier medicamento que reduce la cantidad de tiempo que el cerebro pasa en el sueño REM puede inducir al cerebro a responder con el rebote REM. Por ejemplo, el alcohol reduce el sueño REM, por lo tanto, si se queda dormido borracho, el alcohol en su sangre evitará que su cerebro sueñe, esto hasta que el alcohol se metaboliza y ya no influya en la función cerebral. Una vez que esto sucede, el cerebro pasa un mayor porcentaje de tiempo en el sueño REM, es decir, el rebote REM. Los sueños que ocurren durante el rebote REM tienden a ser pesadillas.
Los fármacos que aumentan la acción del neurotransmisor GABA, como la mayoría de las benzodiazepinas, incluyendo los populares fármacos Clonazepam, o Restoril, también inducen a pesadillas aunque no siempre producen supresión de sueño REM.


GABA es el principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central. Desempeña el papel principal en la reducción de excitabilidad neuronal a lo largo del sistema nervioso. 


Irónicamente, los fármacos que se prescriben para tratar la adicción al alcohol bloqueando los receptores GABA, por ejemplo, Baclofen (vendido como Gablofen o Lioresal) producen pesadillas. En conjunto, esta evidencia sugiere un papel importante para el neurotransmisor GABA (y los medicamentos que influyen en él) en el control de las pesadillas.

El lapso de cada período de sueño REM que una persona experimenta cada noche es estrechamente controlado por las acciones del neurotransmisor acetilcolina. Los fármacos incompatibles con la acción de la acetilcolina, directa o indirectamente, tienden a producir pesadillas.
Desafortunadamente, muchos medicamentos antagonizan con la acetilcolina, incluyendo los antihistamínicos, algunos de los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos cardiovasculares comúnmente recetados para reducir la presión sanguínea, el popular fármaco antiulceroso ranitidina (Zantac), algunos medicamentos antipsicóticos comunes como la olanzapina (Zyprexa), así como medicamentos para prevenir el mareo por movimiento.
El antidepresivo paroxetina (Paxil) también tiene incidencia en la producción de pesadillas, ya que actúa evitando la recaptación de serotonina.


La serotonina es un neurotransmisor que participa en la regulación del sueño, ritmos circadianos, apetito, entre otras funciones corporales.


Debido a que muchas personas toman uno de estos medicamentos diariamente, la probabilidad de experimentar pesadillas recurrentes inducidas por fármacos es bastante alta.


¿Por qué algunas pesadillas implican una sensación de asfixia?

Estas sofocantes pesadillas de dificultad para respirar suelen ocurrir durante el sueño no REM cuando la respiración y frecuencia cardíaca se ralentizan significativamente. Si usted está soñando mientras experimenta estas condiciones fisiológicas, su cerebro incorpora sus cualidades sensoriales a la dinámica del sueño. A veces, con sólo estar bien envuelto en las sábanas, proporciona un estímulo sensorial suficiente para inducir a la sensación de asfixia.


En resumen, los fármacos que mejoran la función de los neurotransmisores noradrenalina o serotonina (y probablemente dopamina), fármacos que deterioran la función de las neuronas de acetilcolina (vinculada a recuerdos desagradables), el alcohol y la mayoría de los fármacos que usamos para reducir la ansiedad o inducir a la somnolencia, pueden causar pesadillas. 

El consumo de té produce cambios epigenéticos en las mujeres


Un estudio realizado en la Universidad de Uppsala (Suecia) muestra que el consumo regular de té conduce a cambios epigenéticos en los genes, dichos cambios se producen especialmente en las mujeres.


beber té

Los cambios epigenéticos son transformaciones químicas que modifican nuestros genes. En este estudio, los investigadores muestran que el consumo de té conduce a las mujeres a cambios epigenéticos en genes que interactúan con el cáncer y el metabolismo de los estrógenos.

Es bien sabido que los factores ambientales y de estilo de vida, como la alimentación, el tabaquismo y la exposición a sustancias químicas, pueden conducir a cambios epigenéticos.
En el presente análisis, investigadores de la Universidad de Uppsala, en colaboración con otros grupos de investigación europeos, analizaron si el consumo de café y té podría conducir a dichos cambios. 

Estudios anteriores habían sugerido que tanto el café como el té desempeñan un papel importante en la modulación del riesgo de enfermedades en los seres humanos mediante la supresión de la progresión tumoral, la disminución de la inflamación y la influencia del metabolismo de los estrógenos. Estos mecanismos pueden estar mediados por cambios en la metilación del ADN.


La metilación del ADN es un proceso por el cual se añaden grupos metilo al ADN. La metilación modifica la función del ADN y generalmente actúa para reprimir la transcripción génica. Dicho proceso es esencial para un normal desarrollo y se asocia con una serie de procesos fundamentales, incluyendo la represión de elementos repetitivos, el envejecimiento y la carcinogénesis.  La metilación es el principal mecanismo epigenético.


Resultados del estudio

Los resultados muestran que hay cambios epigenéticos en las mujeres que consumen té, pero no en los hombres. Curiosamente, muchos de estos cambios se encontraron en los genes implicados en el cáncer y en el metabolismo de los estrógenos

"Los estudios previos han demostrado que el consumo de té reduce los niveles de estrógenos, lo que pone de relieve una diferencia potencial entre la respuesta biológica al té entre hombres y mujeres. En general, las mujeres también beben mayores cantidades de té en comparación con los hombres, lo que aumenta nuestro poder para encontrar asociación en las mujeres" palabras de Weronica Ek, investigadora del Departamento de Inmunología y Genética de la Universidad de Upsala, quien dirigió el estudio. 
Asimismo, la investigación no encontró ningún cambio epigenético en las personas que bebían café.

Los resultados de este análisis ponen de relieve el papel de los componentes farmacológicamente activos en el té que participan en la moderación de la progresión de tumores y en el metabolismo de los estrógenos, lo que puede reflejar que los efectos en la salud relacionados con el consumo de té puede ser debido a cambios en la expresión de los genes. 

Hace ya tiempo que se había demostrado que las catequinas del té conducen a cambios epigenéticos in vitro en células cancerígenas cultivadas, potenciando de esta forma el argumento de que algunos de los efectos del té sobre la salud pueden estar mediados por la epigenética.


Referencia
https://www.uu.se/en/media/news/article/?id=8870&area=2,4,10,16&typ=artikel&lang=en



El consumo de alcohol durante el embarazo altera el desarrollo de la cara del bebé

Beber incluso pequeñas cantidades de alcohol durante el embarazo parece tener efectos sutiles sobre cómo se desarrolla la cara del bebé, incluyendo principalmente la forma de sus ojos, nariz, labios y frente. 


ecografía


Un estudio publicado recientemente en la revista “Jama Pediatrics” asegura que existe una asociación entre los diferentes niveles de exposición prenatal al alcohol y la forma craneofacial del bebé al año de vida. 

La exposición prenatal al alcohol es una causa prevenible de problemas de salud y desarrollo en los niños. Por ejemplo, el trastorno del espectro alcohólico fetal, que se caracteriza por dificultades de aprendizaje, problemas de habla, dificultades motoras y problemas de comportamiento. Dicho trastorno afecta de 3% al 5 % de los niños en edad escolar, con muchos casos no diagnosticados. También existe el síndrome de alcoholismo fetal (SAF), que se diagnostica cuando el deterioro cognitivo ocurre junto con anomalías de crecimiento y un fenotipo facial característico. 

Pero la mayoría de los estudios de mediciones faciales realizados hasta ahora utilizaban información limitada y son propensos a errores de medición. En estos nuevos estudios se utilizaron técnicas morfométricas para analizar fotografías tridimensionales (3D) utilizando modelos de superficie de la cara y la cabeza.
Esta técnica permite el análisis de toda la superficie facial y no requiere de evaluación subjetiva. 


El estudio

La investigación se llevó a cabo mediante un análisis sensible del fenotipo craneofacial a 415 niños. Entre el total de los niños se encontraron diversos casos de asociación entre la exposición prenatal al alcohol y la forma craneofacial en casi todos los niveles de exposición (exposición baja, moderada o alta, en el primer trimestre, segundo y tercero de embarazo). 


El objetivo primordial era examinar la asociación entre las dosis, la frecuencia y el momento de la exposición prenatal al alcohol y el fenotipo craneofacial en niños de aproximadamente 12 meses de edad.


El estudio se realizó entre el 1 de enero de 2011 y el 30 de diciembre de 2014, con madres reclutadas durante el primer trimestre de embarazo en clínicas públicas de maternidad en la ciudad de Melbourne (Australia). 

Los resultados indicaron que se observó una asociación consistente entre la forma craneofacial y la exposición prenatal al alcohol en casi cualquier nivel. Las regiones faciales más alteradas se concentraron en la parte media de la cara, nariz, labios, ojos y en la frente.
Las diferencias más pronunciadas fueron tres:

a) Entre el grupo sin exposición al alcohol y los grupos de baja exposición en el primer trimestre (alteraciones en la frente).
b) Entre los grupos de exposición moderada en el primer trimestre y los grupos de exposición alta en el primer trimestre (cambios en el mentón y labios).
c) Entre los grupos de exposición moderada a lo largo de todo el embarazo y los grupos de exposición alta a lo largo de todo el embarazo (alteraciones en ojos, nariz, parte media de la barbilla y región parietal).


Conclusiones

Los resultados de este estudio sugieren que, incluso en niveles bajos, de consumo de alcohol puede influir en el desarrollo craneofacial del feto, además de confirmar que el primer trimestre es un período crítico. 
Aunque la importancia clínica de estos hallazgos aún no se ha determinado, dichos resultados apoyan la conclusión de que, para las mujeres que están, o incluso aquellas que estén buscando quedar embarazadas, evitar el alcohol es la opción más segura.


Referencia:
http://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/fullarticle/2630627



Fuertes evidencias contra el consumo de refrescos dietéticos

Mucha gente piensa que los refrescos dietéticos son alternativas saludables a las bebidas azucaradas. Sin embargo, cada vez más investigaciones sugieren que dichos refrescos, llamados light o diet, pueden tener importantes desventajas para nuestra salud y ni siquiera proporcionar el beneficio por el que las personas recurren a ellos, como la pérdida de peso. 




Dada la popularidad generalizada de estas bebidas, este tema merece una atención más específica. Casi la mitad de los adultos y un 20% de los niños en los países industrializados consumen edulcorantes artificiales, y la mayoría lo hacen diariamente. Las bebidas dietéticas constituyen una parte importante de dicha ingesta.

La evidencia más fuerte hasta ahora vincula a la ingesta regular de refrescos dietéticos con afecciones cardiovasculares, como accidente cerebrovascular (ACV) y ataque cardíaco, así como la diabetes tipo 2 y obesidad (estos dos últimos también son factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares). Por ejemplo, un estudio ampliamente reportado de más de 4 mil personas mayores de 45 años, encontró que aquellos que bebían uno o más refrescos "diet" todos los días tenían tres veces más probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, que  quienes no consumían este tipo de bebidas. La investigación se publicó en la revista “American Heart Association”.

También, tres grandes estudios publicados entre 2007 y 2009 encontraron que las personas que bebían refrescos "light" regularmente tenían más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 y un 40% más riesgo de desarrollar síndrome metabólico, una variedad de problemas de salud que podrían aumentar el riesgo de la diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.
Otros dos estudios a partir de 2012 reforzaron aún más estos resultados: los investigadores relacionaron el consumo diario de bebidas dietéticas con un riesgo aproximadamente del 45% mayor de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y muerte temprana en un estudio en el que participaron unas 2600 personas. Además, también observaron un aumento del 30% en el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico, un tipo menos común de accidente cerebrovascular en el que un vaso sanguíneo se rompe y sangra dentro del cerebro.  


Otro estudio publicado en Plos One en 2014 encontró que aquellas personas que bebían más de una lata de bebida diet cada día, eran más propensas a ser diagnosticadas con depresión.


Una razón por la cual los científicos dudan decir definitivamente que los refrescos "light" son malos para la salud, es que no están seguros de que manera aumentan el riesgo de las enfermedades. Sin embargo, se cree que los edulcorantes artificiales pueden dañar los vasos sanguíneos, esto explicaría el patrón común que se observa en personas que consumen este tipo de bebidas en cuanto a padecer enfermedades como diabetes y accidentes cerebrovasculares.
Algunos estudios también han sugerido que los edulcorantes artificiales en refrescos pueden causar inflamación, una condición a menudo asociada con enfermedades del corazón.

También es posible que los edulcorantes artificiales comúnmente usados en estos refrescos puedan "engañar" al cerebro con antojos de alimentos ricos en calorías, que conduzcan al aumento de peso. Además se cree que pueden causar cambios en los niveles hormonales o en las bacterias intestinales, las cuales desempeñan un papel fundamental en el peso y en el manejo de la insulina. Por ejemplo, una investigación publicada en la revista Nature en 2014 encontró que los edulcorantes artificiales alteraban las bacterias intestinales, aumentando el riesgo de intolerancia a la glucosa, una condición que a menudo precede a la diabetes.


Qué hacer

En general, lo mejor es evitar los refrescos tanto azucarados como dietéticos por completo. Por ejemplo, poco después de que el edulcorante artificial aspartamo apareció en el mercado a finales de la década de 1990, una de las mayores quejas que recibió la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) se refería a dolores de cabeza. Ningún estudio científico ha demostrado que el aspartamo o las gaseosas diet causen dolores de cabeza, pero una revisión de la evidencia publicada en “The Clinical Journal of Pain” en 2009 sugiere que este edulcorante podría desencadenar o empeorar las cefaleas en aquellas personas que ya eran susceptibles a las migrañas

Al final, consumir ocasionalmente este tipo de bebidas (con azúcar o edulcorantes) no está mal. Pero para su consumo diario, lo mejor es beber agua, lisa y llanamente. Y si encuentra aburrido beber agua, pruebe agregándole una rodaja de limón. 


Los alimentos no son sólo la suma de sus nutrientes


alimentos


Los alimentos consisten en un gran número de diferentes nutrientes que están contenidos en una estructura compleja. La naturaleza de la estructura alimenticia y los nutrientes de la misma (es decir, la matriz alimentaria) determinarán la digestión y absorción de dichos nutrientes, alterando así las propiedades nutricionales generales del alimento. Por lo tanto, la matriz alimentaria puede presentar una relación diferente con los indicadores de salud, en comparación con los nutrientes únicos estudiados aisladamente.

Esta es la conclusión de un grupo internacional de expertos de epidemiólogos, médicos y expertos en nutrición  reunidos por la Universidad de Copenhague.

Tradicionalmente, las investigaciones sobre las implicaciones alimenticias de distintos productos en relación con la salud humana, se centran en el contenido de nutrientes individuales tales como proteínas, grasas, hidratos de carbono, etc.

Sin embargo, los efectos de un producto alimenticio no pueden determinarse sobre la base de los nutrientes individuales. La comida debe ser evaluada en su conjunto, en combinación con otros alimentos que se comen al mismo tiempo. Las conclusiones del panel de expertos han sido publicadas en la revista científica ‘Te American Journal of Clinical Nutrition’



Consumimos comidas, no nutrientes

La doctora Tanja Kongerslev, del Departamento de Nutrición de la Universidad de Reading (Reino Unido), una de las autoras del informe, explica que los científicos se han preguntado por qué los efectos reales de un alimento están en discordancia con los efectos esperados sobre la base de su contenido nutricional. Por lo tanto, han comenzado a mirar las cosas en un contexto más amplio.

Esto significa que la composición de un alimento puede alterar las propiedades de los nutrientes que contiene, de manera que no se puede predecir sobre la base de un análisis de nutrientes individuales. Por ejemplo, los productos lácteos como el queso tienen un efecto menor sobre el colesterol en la sangre de lo que se podría esperar sobre la base de su contenido de grasa saturada. Hay interacciones entre los nutrientes de un alimento que son significativas para su efecto total sobre la salud.

Otro ejemplo son las almendras, que contienen mucha grasa, pero que liberan menos grasa de lo esperado durante la digestión. Esto quiere decir que los efectos sobre la salud de un alimento son, probablemente, una combinación de la relación entre sus nutrientes y también los métodos utilizados en su preparación o producción, lo que significa que algunos alimentos pueden ser mejores para nosotros o menos saludables de lo que se cree actualmente.

Finalmente, el debate se centró en los productos lácteos y en cómo la compleja mezcla de nutrientes y sustancias bioactivas, como minerales y vitaminas, puede afectar la digestión y cambiar las propiedades nutricionales y de salud de un alimento en particular. El panel concluyó, entre otras cosas, que el yogur y el queso tienen un efecto diferente y más beneficioso sobre la salud ósea, el peso corporal y el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares de lo que se esperaría en base a su contenido de grasas saturadas y calcio.
La investigación actual demuestra claramente importantes beneficios para la salud del queso para la prevención de la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer. Todos los efectos positivos se deben a una compleja interacción entre bacterias beneficiosas, minerales e ingredientes bio-activos de este alimento.


Referencia:
http://ajcn.nutrition.org/content/early/2017/04/12/ajcn.116.151548.abstract


5 cosas que usted necesita saber acerca de su peso y de las dietas

Como profesional, he trabajado con cientos personas que continuamente están luchando con una dieta crónica. Una de las muchas cosas que me gusta de mi trabajo es que cada persona viene con su propia historia. Pero después de haber escuchado cientos, tal vez miles de estas historias, algunos temas universales comienzan a emerger.


imagen corporal


Estos son 5 puntos que mis pacientes me han enseñado acerca de nuestra obsesión cultural por la pérdida de peso. Mi esperanza es que estas líneas le hagan reflexionar sobre ese nefasto ciclo de dieta - comer en exceso – angustia. Porque la lección más importante que he aprendido es que hay una salida, pero la solución no siempre es la que uno cree que es.


1.) La imagen corporal no tiene absolutamente nada que ver con el peso

Cuando comencé a trabajar en una clínica que se especializaba en personas con malos hábitos de alimentación, pensé que iba a trabajar con una gran cantidad de personas calificadas normalmente como con "sobrepeso" u "obesas". Pero aprendí que esto estaba bastante alejado de la realidad y que el rechazo al propio cuerpo no discrimina por tamaño. Recuerdo que una vez fui a la sala de espera a conocer a una mujer que me había dicho por teléfono que estaba buscando ayuda porque odiaba su aspecto físico, tanto que a veces era difícil para ella salir de su casa. Al verla, descubrí a una mujer que reunía todos los criterios de las normas tradicionales de belleza. Cuando entró a mi oficina me describió su relación abusiva con la comida y el auto-odio hacia su físico. Allí me di cuenta de que hay mucha gente que ha declarado la guerra contra su propio cuerpo, independientemente de su peso y tamaño corporal.


2.) Cambiar su cuerpo no es la respuesta

Nos han lavado el cerebro para creer que si nuestro cuerpo se viera de forma en que los “expertos” nos dicen que se supone que tiene que estar, a continuación vamos a dejar de angustiarnos por nuestra contextura física. Esto no es verdad. ¿Alguna vez has mirado hacia atrás, en una época que eras más delgado y pensaste "si estaba tan bien en aquella época, por qué no lo apreciaba? Si tan sólo pudiera volver a aquel peso, sería feliz".
No, no eras feliz cuando estabas en ese peso y con toda probabilidad no serás feliz si vuelves a él. Porque, como dice el punto 1, la imagen corporal no tiene absolutamente nada que ver con el peso.


3.) Hacer dieta no funciona

Incluso si la pérdida de peso hizo mejorar la forma en que se sintió sobre sí mismo, el problema es que no hay una buena manera de hacerlo. Aprendí esta lección durante mis años como investigador en casos de obesidad. Asistí a conferencias en las que oí los resultados de cientos de resultados de estudios realizados por verdaderos expertos en obesidad, y todo apuntaba a la misma conclusión: Nadie tiene ni idea de cómo hacer que la gente, al perder peso, pueda mantenerlo en el largo plazo. Cualquier investigación que incluía un período de seguimiento significativo, tenía pésimos resultados, prácticamente todas las personas volvían al peso original. Es por ello que aprendí que las dietas no funcionan.


4.) Los problemas con la comida no necesariamente desaparecen cuando se abarcan  otros problemas emocionales

He tenido una gran cantidad de pacientes que han venido a mí después de años de psicoterapia, a menudo muy buena psicoterapia; tratamientos en los que estos pacientes han hecho progresos significativos y cambios en muchas áreas de sus vidas. Pero incluso cuando los problemas de depresión, ansiedad, o de relaciones mejoran, los temas de alimentación a menudo permanecen. A pesar del hecho de que comer en exceso es a menudo provocado por problemas emocionales subyacentes, parece como si la resolución de esos problemas emocionales no fuera suficiente para liberar a estas personas de su tormentosa relación con la comida y de su angustiosa relación con sus cuerpos.


5.) La obsesión con la alimentación saludable puede conducir a desnutrición y al aislamiento social

Por último, voy a describir una forma de actuar bastante típica en personas que en algún momento tuvieron problemas con la comida. Y es que viran hacia un comportamiento alimenticio compulsivo y excesivamente restrictivo, con muchas reglas auto-impuestas sobre comer sólo alimentos que consideran saludables, hasta el punto de eliminar grupos enteros de alimentos. Generalmente, estas personas comienzan a basar su autoestima en los hábitos alimenticios. Y como resultado de esto, sienten gran ansiedad si rompen sus propias reglas dietéticas y con frecuencia comienzan a tener problemas sociales, académicos o relacionados con el trabajo.
Alguien que actúa de esta forma puede comenzar a juzgar la manera en que otros comen, y al mismo tiempo, se sienten moralmente superiores sobre la forma que ellos mismos se alimentan. Este comportamiento generalmente comienza como una intención de adoptar hábitos más saludables pero puede convertirse en una conducta física y psicológicamente perniciosa.